La HbA1c del trimestre: 6,4
Tuesday, December 2nd, 2008Malo, para mi… Ya lo saben. Pero no puedo ocultarlo, no estaría bien.
Por esta vez prefiero no hacer comentarios.
Malo, para mi… Ya lo saben. Pero no puedo ocultarlo, no estaría bien.
Por esta vez prefiero no hacer comentarios.
Probablemente muchos de ustedes han escuchado este término: microalbuminuria. Otros, los más nuevos tal vez no.
Lo cierto es que me acabo de realizar los exámenes anuales para ver mi estado general y el examen de microalbuminuria salió bastante bien: 9,3 mg/24 hrs., (6,5 µg/min).
Para mi, la microalbuminuria comenzó a ser un término más conocido cuando cumplí cinco años con diabetes, pues es a partir de ese momento cuando se recomienda iniciar la medición de una serie de parámetros para evaluar el estado general y la marcha del control de la diabetes. Entre esos parámetros es que se encuentran el fondo de ojos y la microalbuminuria, por ejemplo. Antes de ese tiempo, es poco probable que se manifieste algún grado de daño si es que lo hay.
Pero, ¿qué es la microalbuminuria? ¿Qué mide? ¿Para qué sirve?
Voy a tratar de ser simple (cosa que a veces me cuesta
).
La nefropatía diabética (enfermedad del riñón) es una de las complicaciones crónicas que pueden surgir a largo plazo en la vida de una persona que tiene diabetes. Existen estudios epidemiológicos que dicen que entre el 30 y 50% de los pacientes con diabetes tipo 1 tienen riesgo de desarrollar nefropatía. Sin embargo, también sabemos que el DCCT demostró que un estricto control metabólico retrasaba la aparición y/o frenaba la progresión de las complicaciones vasculares de la enfermedad.
La ciencia nos ha demostrado que durante el desarrollo inicial del daño renal, se van perdiendo a través de la orina cantidades crecientes de la proteína más abundante en el plasma sanguíneo, la albúmina. Es normal encontrar albúmina en muy pequeñas cantidades en la orina de personas con función renal normal (< 30 mg/24h). A partir de ese valor, las cantidades excretadas ya no se consideran normales. Actualmente, la señal más precoz de daño renal por diabetes, es el aumento de la excreción de albúmina a un nivel que está entre 30 y 300 mg/24h, a esto se le llama microalbuminuria.
Así podemos afirmar entonces que la microalbuminuria está defininda como los aumentos persistentes de albúmina en la orina entre 30 y 300 mg/día (20 a 200 µg/min).
En Chile y en el mundo, la diabetes tipo 1 y tipo 2 se han convertido en la primera causa de insuficiencia renal terminal, lo que está sustentado en el incremento en el número de pacientes con diabetes, especialmente tipo 2; así como también en el hecho de que con los nuevos tratamientos los pacientes con diabetes mellitus viven más. También se suma el que ahora los pacientes con insuficiencia renal crónica debida a diabetes mellitus están siendo aceptados en los programas de diálisis/hemodiálisis y trasplante renal, de los que antes eran simplemente excluidos.
En pacientes con diabetes mellitus tipo 1 con alrededor de 20 años de evolución, el 50% de ellos desarrolla nefropatía diabética, y en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 sólo entre el 10 y el 20%. Sin embargo la gran diferencia de la prevalencia (mucho más frecuente la diabetes tipo 2) hace que la mayoría de los pacientes con nefropatía diabética sea secundaria a diabetes mellitus tipo 2.
Los pacientes con microalbuminuria tienen nefropatía diabética incipiente, simultáneamente estos pacientes desarrollan hipertensión arterial. Sin tratamiento específico, los pacientes con nefropatía diabética incipiente llegan al estado de nefropatía diabética franca, y una vez que se llega a la nefropatía diabética franca y no se recibe un tratamiento específico la función renal va disminuyendo gradualmente y a lo largo de varios años se desarrolla la enfermedad renal terminal.
Por otro lado, es bueno conocer que la albuminuria también puede aumentar transitoriamente por hiperglicemia de corta duración, ejercicio físico, infección urinaria, hipertensión pronunciada, insuficiencia cardiaca y alguna enfermedad febril.
La excreción de albúmina varia significativamente de un día a otro, por lo que antes de determinar que un paciente tiene microalbuminuria es menester encontrar niveles elevados en al menos 2 de 3 recolecciones realizadas en un período de 3 a 6 meses.
Ya lo saben mis colegas diabéticos tipo 1. Si ya cumplieron 5 años con la enfermedad, hagánse la idea de comenzar a controlar una vez al año la microalbuminuria. Es un exámen indoloro, sólo implica la recolección de la orina por un período de 24 horas. De más está recordarles que si lo que queremos en verdad es evitar o retrasar las apariciones de las llamadas complicaciones crónicas no queda más que llevar un buen control hoy para no sufrir mañana.