Archive for April, 2006

¡Gracias miles!

Monday, April 17th, 2006

Como algunos sabrán, el pasado 11 de abril estuve de cumpleaños. Ya son 38 los años que llevo pisando la faz de esta tierra.
A diferencia de otros años, en los que me dedicaba a recordarle a todos por todos los medios que pronto estaría de cumpleaños para que me saludaran, este año no realicé ninguna campaña…
…Y lo que partió con un estusiasta saludo de mi familia primero, con el correr del día se tranformó en algo muy interesante de seguir pues a través del mail recibí más saludos que nunca. Por cierto que no cuento los de mis más cercanos (que están obligados no? ;) ), sino que me refiero a gente que ni siquiera conozco personalmente, pero que a través del sitio mihijotienediabetes.cl he llegado a conocer lo suficiente para generar cierta empatía.
Este fin de semana se conmemoraba Semana Santa y decidimos salir de Santiago con Tamara y Max, por lo mismo no hubo ocasión de celebrar en una reunión de amigos, pero sentí que no hizo falta… Los amigos igual estuvieron conmigo el 11, a través del teléfono, del mail o simplemente, con el pensamiento.
Por ello, y por los buenos deseos, ¡Gracias Miles!

¿Dónde he estado? ¿Dónde quiero estar?

Thursday, April 13th, 2006


create your own visited country map

Donde mis pasos me han llevado… Ojalá este año pueda agregar algunas millas más, junto a los que más quiero. ;)
(Si les interesa, acá está la página donde pueden armar su planisferio recorrido).

Ídolo

Monday, April 10th, 2006

Sabina y la orquesta del Titanic... porque siguen tocando mientras él se hunde...
Sí. Ídolo, maestro, poeta, músico, artista, canta-autor, juglar, sesudo, trovador, marinero, observador, agudo, mordaz, auténtico, español, audaz, cantante, guitarrista, humorista, comunista, caminante, viajero, asombroso, observador, depresión, amenaza, aviso, amargura, sacrílego, religioso, padre, amante, drogadicto, vividor, fumador, enfermo, lúcido, maravilloso, flaco, caballero, denuncia, protesta, justicia…
El don de la palabra personificado.
Conocí la música y el trabajo de Joaquín Sabina más bien tarde, por allá por principio de los años 90, cuando él ya llevaba más de 12 años de carrera, la que comenzó en 1978 oficialmente con el lanzamiento de su primer disco, Inventario. No tardó en convertirse en un referente importantísimo a la hora de escribir mis propias cosillas. En todo caso siempre me parecía tan injusto que él escribiera las canciones que me hubiera gustado escribir a mi. Siempre tenía la metáfora justa, la analogía perfecta, el adjetivo preciso… ¿cómo tanta genialidad? Sobre todo considerando que él escribe desde la amargura, desde el desamor, desde la depresión…
En fin. Desde aquella época, en la que los cassetes de ferro cromo era la materia usada para copiar ese trabajo del que un amigo tenía el original ha pasado bastante tiempo y varios discos.
De “Hotel Dulce hotel”, pasando por “El hombre del traje gris” hasta llegar a “Alivio de Luto”, en cada una he encontrado la canción perfecta para reflejar mi estado de ánimo, ya sea para conmigo mismo o para graficar lo que estoy sientiendo por alguien.
El recurso clásico de decir que la música que escuchamos es la banda de sonido de nuestra vida, se hace patente en mi caso. Y me ha acompañado ya más de 15 años.
Lo bueno es que he conseguido que la gente que me rodea también se interese, y así es como Tamara me acompaña en este fanatismo, que se traduce en esperar con paciencia el nuevo trabajo para simplemente ir y comprarlo, sin siquiera haber escuchado una canción, creo que eso es fe o no?.
Por ahí alguien ha contribuido regalándome un compilado de Mp3 con todo lo que ha hecho hasta ahora, pero los disco originales son los mejores para un fanático o no?
Cuando vino el ´93 creo, al Festival de Viña del Mar, en los tiempos que lo transmitía Mega, ni siquiera lo vi. El “evento” me parecía de una rasquedad tal que simplemente lo ignoré. Pensé “trajeron a Sabina porque tenía sonando en las radios “Y nos dieron las 10…”", para mi una canción sobre valorada y que respondía al gusto de las masas por la música mejicana. En fin.
Sentí que en aquella oportunidad Sabina quedó en deuda con nosotros, los que de verdad conocimos el trabajo anterior y sabíamos que era mucho más que un corrido mejicano.
…Y como él mismo lo dijera en los recitales de la pasada semana, hasta ahora no había saldado esa deuda.
A fines del año pasado, cuando se informó que venía a Chile en el marco del su gira Aguamarina, le dije a Tamara que no nos lo perderíamos… Pero algunas circunstancias hicieron muy difícil que pudiéramos comprar un par de boletos.
Conforme se aproximaban las fechas de los conciertos, las preguntas de los amigos y la familia que conocen el fanatismo, pero que también saben de la cordura para tomar algunas decisiones comenzaron a declinar pues ya dábamos por sentado que no sería posible asistir…
Hasta el medio día del jueves 6, fecha del primer concierto en Chile. Ese día la Mayte, amiga desde los tiempos de la universidad, llamó para decir que por su trabajo había conseguido un par de invitaciones. Que eran del tercer nivel, sin número, pero que más da! A caballo regalado…
Debo confesarlo. Cuando me avisó Tamara me brillaron los ojos y quedé medio nervioso por todo el día.
Llegamos poco después de las 8 de la noche hasta el Teatro Caupolicán. Ya había mucha gente. No pude dejar de recordar cuando lo visité por primera vez, de la mano de mis papás y mi hermana: fuimos a ver el “Holiday on Ice”… y me distraje tanto porque quedamos justo debajo de uno de esos seguidores, esas potentes luces que iluminan a la estrella principal… Y me maravillaba como esas gelatinas de colores pintaban el potente haz de luz…
Esta vez con Tamara no quedamos tan cerca de aquello…
El ambiente que se sentía es indescriptible: nerviosismo, ansiedad, alegría contenida y luego desbordada… Casi como estar con un grupo de amigos… Y habíamos más de 3000 amigos allí dentro.
Cuando a las 21:10 se apagaron las luces y comenzó toda la teatralidad del espectáculo con ese par de personajes con peluca blanca portando sendos candelabros con sus respectivas velas, el éxtasis fue total. Y cuando salió Joaquín Sabina acompañado de su dama corista, él vestido con levita, sombrero (para quitárselo en ocasiones como esa según propia confesión) y bastón, no quería más. Mi mano apretaba la de Tamara y “Viceversa”…
Lo que siguió, nadie que no haya estado en el recital de su artista predilecto podría entenderlo… Corear todas las canciones menos una: el homenaje a Violeta Parra con “Maldigo del Alto Cielo” versión Sabina…
Es que fueron años de espera, el temor a no verlo vivo, a no escucharlo nunca más…
Pero ahí estaba, era cierto. Y en casi dos horas y veinte minutos de show nos mostró por qué lo queremos. Nos mostró ese arte, ese don de la palabra que nos cautivó cuando más jóvenes, cuando no quisimos a la mujer que más nos quiso, cuando creímos en los amores eternos… a la orilla de la chimenea. Cuando sentimos que una princesa nos había robado el mes de abril…
Emoción… se queda corta como palabra para describir lo sucedido, lo sentido.

Ídolo.
Inolvidable, porque esa noche se quedará grabada y guardada como el guiño cómplice de la desconocida al otro lado del andén.

Me vacuné!

Tuesday, April 4th, 2006

Así no más es. Fue la semana pasada. Y por mi Isapre me salió gratis… Ahora, el machucón que tengo todavía en el brazo da cuenta de la poca pericia de la enfermera (que debe hacer más labores administrativas que tomar contacto con los pacientes parece).
En fin. Todos vacunados contra la influenza en la casa y listos para la llegada del invierno… y los cumpleaños que se vienen.
Por otro lado ayer retiré una nueva canasta GES y… no tuve problemas. Por primera vez me entregaron todo lo que la receta decía de una vez, imagino que para compensar el alza de mi plan de salud que salió anunciado ayer en la prensa… Veremos como se viene la mano.