De Diabeteslandia y otros menesteres
Wednesday, July 12th, 2006Quiero hacer un mea culpa.
A veces, el vértigo de la vida que vivimos nos lleva a pasar por alto que esto, el blog, no tiene fronteras, y los visitantes son parte de una comunidad virtual, de gente que tienen en común el diagnostico propio, de un hijo o familiar de esta condición que es la diabetes. Y como tenemos tanto en común, a veces olvidamos que nuestra comunidad no tienen fronteras… y algunos (yo en este caso) tocamos algunos temas que son súper locales, pero que no por ello pueden ser evitados. Y con locales me refiero a Chile.
Y como alguien me preguntaba por un tema de ciertos reportajes… acá va una pequeña explicación para los “extranjeros”.
Ocurre que en Chile existen dos sistemas de salud: uno público y otro privado. Justamente, en la perspectiva de eliminar algunas de las diferencias que se producen es que el gobierno pasado ideó un plan, llamado en un comienzo AUGE (Acceso Universal de Garantías Explícitas) hoy GES (Garantías Explícitas en Salud) que buscaba precisamente garantizar el acceso a la atención médica mínima de la población para una serie de patologías.
Y una de ellas es la Diabetes Tipo 1.
En palabras simples, el Estado, a través de un decreto fijaba las normas para que a mí, ya sea en el sistema en que esté (privado o público) se me brinde la atención y el coste de los medicamentos que necesito para mi tratamiento mensual pagando yo, de mi bolsillo, una pequeña cantidad.
Las dudas surgieron en un comienzo cuando quienes estábamos en el sistema privado vimos que las canasta de medicamentos que fijaba el gobierno para la diabetes tipo 1 no incluía insulina ultrarápida, ni Lantus, ni todos los controles diarios de glicemias a los que estábamos acostumbrados.
Luego de un comienzo complicado, más que nada por la mecánica del proceso (ir a nuestro sistema de salud, declarar que somos diabéticos, esperar que ellos te manden a su médico, volver con la receta… ir a la farmacias… etc.) el proceso inició su marcha… en algunos casos a tropezones y en otros muy bien.
Antes yo pagaba entre $150.000.- y $200.000 mensuales (algo así como entre US$ 277 y 370) sólo en insumos (insulinas, tiras, lancetas, etc.) sin contar el esfuerzo que hacía para ahorrar usando las jeringas y las lancetas hasta que doliera… O comprando los viales (frascos de insulina) para rellenar los cartuchos (cartridges) porque eran más baratos pero así no exponía toda mi insulina a las inclemencias de los acarreos diarios…
Y comenzó a regir el AUGE el 1 de julio del año pasado, me incorporé, y así fue como luego de pasarme casi 19 años pagando todo de mi bolsillo, comencé a pagar sólo $6.170 cada mes para costear mi condición (algo así como US$11.-) ¿Parece increíble, no?
Pues hay que creerlo. Y este año, el valor se reajustó en mi caso a $11.570 (poco más de US$21)… y me siguen entregando mi Lantus, mi Novorapid, mis 150 jeringas (para el mes), mis 180 tiras para glicemias y sus correspondientes lancetas… Y así, con variaciones más, variaciones menos (hay gente en el sistema privado que no paga) es asunto está funcionando.
Entonces… de verás que iba a explicar el reportaje… Lo que quería hacer un noticiero de televisión especialista en hacer denuncias era buscar los problemas del sistema: si con el alza nos quitaron insumos, si nos cambiaron la insulina… Cosa que he sabido ha ocurrido con pacientes tipo 2, pero parece que han sido casos tan puntuales, que no dan para acusación, aunque creo que cualquier paciente diabético, al que arbitrariamente se le cambia, por vía administrativa su tratamiento, tiene el derecho a quejarse y pedir las explicaciones que corresponda.
Entonces… ¿ha habido problemas? Los ha habido, en casos puntuales, más por inoperancia de los funcionarios, por problemas con los sistemas informáticos, por desidia tal vez… No quiero juzgar…
Pero pregunto… ¿en qué otro país en vías de desarrollo los pacientes de una condición crónica tienen acceso a sus insumos a un costo tan bajo?
En el sistema privado los problemas son menores… Lo que nos queda como sociedad es fiscalizar que en el sistema público se cumpla con el espíritu de la ley: garantía de igualdad para todos. Porque sabemos que en nuestro Chile, en sus hospitales públicos, se sigue recetando Wosulin (la insulina que viene de la India sin estudios serios). En los hospitales públicos se les sigue dando sólo un par de tiras diarias a sus pacientes para que “controlen” sus glicemias… Y esos pacientes no tienen los recursos para asistir al sistema privado… Es algo que he destacado en un par de entrevistas que me han hecho en los últimos días… pero no aparece publicado.
Les invito a ver el sitio donde tengo algunas cosas escritas sobre el tema con más detalle en estemismo blog bajo la categoría GES. . Y por favor, sean críticos.
Observen qué pasa a su alrededor con respecto a la diabetes: ustedes son los embajadores que deben “representar” a está “nación” de Diabeteslandia y defenderla de los ataques injustificados.
Hoy leía en el diario que se murió uno de los fundadores de Pink Floyd… Y dice que la diabetes lo mató. ¡Qué horror de titular! Qué mal nos hace! Si lo que lo mató fue su nulo control, fue no darse cuenta a tiempo que la diabetes no mata ahora, sino pasado mañana, pero porque no la tomamos en cuenta hoy. Amén de otros problemas que el caballero tendría, uno no se muere de diabetes. Mi abuelo paterno, diagnosticado 5 años después que yo, se murió hace 7 años sin piernas y casi ciego porque nunca se cuidó… Yo todavía estoy enterito… y pretendo estarlo por harto tiempo más… Porque también quiero ser abuelo y mi hijo tiene recién 8.
Justamente es el buen control hoy, invirtiendo en prevención lo que significará millones en ahorro en el futuro. Si todos sabemos que los problemas vasculares, renales y de la vista acarrean una serie de tratamientos muy costosos… y hasta la invalidez en muchos casos.
Es ese el argumento para justificar cuatro, cinco, seis glicemias diarias y más… Ese es el argumento para justificar las tres, cuatro o cinco inyecciones diarias de insulina, frente a esa tía o abuelita… o vecina que dice “Pobrecito el niñito… para qué lo pinchan y lo hacen sufrir tanto”. Señora! No sufre… y así está bien controlado… y puede comer de todo… y no se preocupe, porque mientras lo eduque en todo lo referente a la diabetes y él aprenda, no le van a cortar las piernas, no se va a quedar ciego… y va a hacer una vida normal.
Sabían que el laboratorio Pentafarma informa en su web que las autoridades brasileñas aprueban planta de fabricación de insulina de WOCKHARDT, los que fabrican wosulin… Hay que estar atentos.
Creo que en esto de la diabetes nunca se deja de aprender. Y alguna vez lo dije, el diabético que sabe más vive más.
A veces me repito un poco, perdonen, pero cómo no decirles que siento que la diabetes me hizo otra persona, alguien mejor. Yo tuve una vida de 18 años antes de la diabetes… Y hoy ya llevo 20 de otra vida, una vida mejor.
