Archive for July, 2007

DV Labs: La nueva Optium Mini en Chile

Tuesday, July 24th, 2007

Optium Mini

A ver.
Hace rato que tengo entre mis manos literalmente el Optium Mini, el nuevo monitor de glucosa que nos presenta en Chile el Laboratorio Abbott.
Aproveché una promoción que hicieron en la FDJ, en donde presentando las tres últimas hemoglobinas inferiores a 7 (yo tengo las últimas pegadas en 6,1 jejeje) te regalaban el kit junto con un tubo de 10 tiras.

Para comenzar les diré que yo tengo la Optium Xceed, desde antes que el GES me la entregara. ¿Y por qué tengo esa máquina? Porque buscando y buscando, junto con los medidores de LifeScan son las que me resultan más confiables… Y si a eso le sumamos que la Optium Xceed (en norteamérica conocida como Precision) puede medir cetonas en sangre, tenemos un equipo súper completo.
En más de una oportunidad, ya sea estando en alguna actividad de la FDJ o con algún amigo diabético, se me ha presentado la ocasión de tomarme una glicemia con otra máquina… Y en general me queda la duda que disipo haciéndome un par de controles con la Optium… Y me confirma su confiabilidad.

Tuve la oportunidad de ver la Optium Mini (conocida también como FreeStyle en otros lares) en el pasado Congreso Mundial de Diabetes, en Sudáfrica. Allí ya me había dado cuenta que una de sus mayores ventajas es básicamente el tamaño de la muestra (sólo 0,3 microlitros, una de las más pequeñas del mercado). La posibilidad de sitios alternos de punción y las cuatro alarmas programables (para los olvidadizos) también surgen como cuestiones interesantes.

Ustedes saben que mis mediciones no son científicas, tienen que ver con el sentido común y con el feeling que puede tener uno después de más de 20 años diabético.

Cuando uno de los argumentos que usa el laboratorio para decirnos que deberíamos preferir este monitor es por ser uno de los más pequeños, debemos estar de acuerdo. Así es, como pueden ver en la imagen. Que no produce sensación de dolor, es más subejetivo, pero puedo dar fe que si eso se refiere a que debido al tamaño de la muestra se necesita sólo un mínimo pinchazo en el dedo… efectivamente así es. Esto es especialmente útil en invierno, con las manos heladas, cuando cuesta tanto sacar la gota, que hasta hay que pinchar dos veces… O para los niños muy pequeños.

Si bien es cierto que todos sabemos que la glicemias cambia momento a momento, y que lo que marca un dedo no es igual a lo que puede marcar su vecino… y hasta usar la sangre que nos queda luego de aplicarla en una tira nos dará un resultado distinto si la ponemos en otra cinta, puedo afirmar con propiedad que usando el mismo dedo, y la sangre obtenida de un mismo pinchazo, tuve 6 glicemias iguales a la de la Optium Xceed… y las otras cuatro no tuvieron diferencias de más de 10 puntos… Lo que me asombra gratamente.
Lo que también me gustó mucho es que la cinta tiene una doble zona de aplicación: a cada lado… Y si algunos me dirán que en qué nos puede ayudar, no puedo dejar de mencionar que a veces debemos dar vuelta la máquina porque nos pinchamos justo el dedo de la otra mano…

Hasta donde he averiguado, y voy a tratar de ser lo más claro posible, la mayoría de los glucómetros que se comercializan en Chile usan como técnica de medición la amperiometría. En ella, se mide la corriente eléctrica en un solo punto en el tiempo, u otras veces se promedia esa corriente en un breve período. Así, se mide un pequeño porcentaje de la glucosa, el que puede verse afectado por factores tales como la temperatura, el hematocrito (cantidad de glóbulos rojos) y otros.
El Optium Mini utiliza coulometría, en donde se mide la carga total que resulta de la prueba, no la corriente. Esta técnica minimiza los efectos de la temperatura, el hematocrito y otras sustancias comunes que interfieren.
El tiempo de la prueba está relacionado con la concentración de glucosa. En general, en mi caso fue de 7 segundos, pudiendo ser menos si la glucosa está baja y un poco más si es lo contrario.
Otra cosa, y con lo que se acaban lo errores reportados por falta de muestra donde había que poner otra tira nueva, es que los electrodos no entran en conexión si no tenemos la cantidad necesaria de sangre.
Tiene una pantalla iluminada muy fácil de leer, y lo mejor para cuando vamos al cine es que tiene luz en el puerto de prueba, por lo que es bastante fácil hacerse una glicemia con poca luminosidad ambiente y no tener problemas al insertar la tira.

En resumen:

Optium Mini es el más pequeño de los medidores que hoy hay en Chile.
Tamaño de la muestra: 0.3 microlitros de sangre
Medición en promedio de 7 segundos.
4 alarmas programables
Pantalla iluminada y luz en puerto de prueba.
250 memorias
Permite una segunda gota de sangre antes de 60 segundos.
Se puede realizar mediciones en sitios alternativos (brazo, antebrazo, mano,yemas de los dedos, muslo y pantorrilla… yo no los usé).
Doble zona de aplicación de la muestra.
Para codificarlo hay que poner manualmente el mismo número que trae el tubo de cintas.

Me gustó la maquinita. Como un segundo equipo, si uno no quiere tener el bolso banano muy lleno con lápices, jeringas, cartuchos y monitores voluminosos… Vale! Lo mismo si el niño es muy chiquito y queremos cuidarle los dedos.
No medir cetonas es una desventaja, para la que las alarmas y luces varias no alcanzan a equiparar.

Veremos también si el laboratorio, como política comercial, sólo lo vende en algunos puntos de venta o lo tratan de incorporar a alguna canasta GES de alguna Isapre o Fonasa. Pues por ahora sólo podemos comprarlo en la FDJ y en alguna cadena de farmacias.

DV Labs: Autopen 24.

Tuesday, July 3rd, 2007

Autopen 24

31 de octubre. Actualización.
Como he recibido varios post preguntando lo mismo les cuento que para saber cómo obtener el Chile el lápiz de Sanofi Aventis deben llamar a las Enfermeras del Programa Lantus - Apidra del laboratorio: Carol Romero, 09 799 0147 ó Loreto Rivera, 09 089 7154.

Antes que todo quiero agradecer a la gente del Laboratorio Sanofi Aventis que me facilitaron para mi uso personal el nuevo aplicador para insulina Lantus que ha llegado a Chile.

Para los que no lo saben les cuento que yo utilizo terapia de multidosis con dos aplicaciones de Lantus al día e insulina Novorapid en las comidas o para corregir hiperglicemias.
Desde un principio la Lantus vino a aliviar en gran medida las hipoglicemias inesperadas que el uso de NPH me provocaba, pero desgraciadamente en mi caso, la duración de 24 horas del la que tanto se habla simplemente no se da. Estimo que en mi organismo la Lantus no dura más de 14 horas, por que lo que la uso en dos dosis; una en la mañana y otra en la noche.

Hace poco cumplí 21 años de diabetes, y muchos lápices para unsulina han pasado por mis manos. Y cada uno representaba una mejora con respecto al anterior. Sin embargo, no se puede olvidar la desazón que provocaba comprobar con una hiperglicemia inesperada que el lápiz estaba tapado, que al sacar tan rápido la aguja del subcutáneo la insulina se había devuelto, que siempre había que “perder” algo de insulina “lanzando” un par de unidades al aire para comprobar que el sistema estaba funcionando; el cálculo de las dosis era complejo, había que “memorizar” los clics que te habías dado… Pero hoy las cosas han cambiando y hay muy buenos productos.

En fin. Por ello es que esperando “algo superior” con el Autopen 24, algo de decepción asoma como primera impresión.
Tal vez nos vayamos mal acostumbrando, pero es que mi visión de diabético primero y de publicista después, me lleva a reflexionar que si voy a lanzar un producto nuevo al mercado, por lo menos tengo que ofrecer lo que mi competencia ya tiene…
Y si de partida veo que el Autopen 24 no puede corregir la dosis si nos hemos pasado, estamos mal.

Autopen 24

Como pueden ver en la fotografía, es un lápiz convencional, bastante liviano. Esto último lo encuentro una ventaja respecto de otros pens. En el caso de ser manipulado por un niño, el riesgo de que por el peso se incline hacia abajo variando el ángulo de inyección en la piel disminuye notablemente.
La tapa se retira con mucha facilidad, sin alterar para nada la carga del cartucho.
El sistema de dosificación está en la parte posterior, con una rueda dentada para mejor agarre. Lo malo a mi juicio es que, primero, viene de a dos unidades (otros pens ya dosifican medias unidades, que en el caso de los niños y no pocos adultos es significativo), y como ya mencioné, si mi hijo juega con él y en vez de marcar 10 unidades marca 20 no tengo posibilidad de corregir la dosis: debo botar la insulina marcada de más…
El sistema de aplicación genera cierta desconfianza al comienzo. Claro, uno siempre ha presionado arriba, a modo de émbolo de la jeringa. Para hacer efectiva la aplicación se debe presionar una especie de clip: se desliza hacia abajo con muy poco esfuerzo y con eso se libera el resorte interior. Es raro, pero funciona bien. De hecho, creo que es ideal cuando uno inyecta en el brazo por ejemplo, cuando pareciera que tenemos que ser medios contorsionistas además de diabéticos. Lo que encuentro un tanto negativo es que al liberar el sistema que hace que entre la insulina no hay un control absoluto de la dosis que va entrando, cosa que se puede hacer con otros lápices donde al ir presionando el émbolo en la parte de atrás podemos saber con certeza o detenernos en un punto específico si nos asalta alguna duda.
Por otro lado, la ventana que nos muestra la insulina remanente en el cartucho no es muy amplia, con una forma triangular que parece más la búsqueda de un look moderno que funcional. Usa agujas estándar para lápices, yo estoy usándolo con las agujas Novofine 31G de 6mm… O sea, las más pequeñas, que definitivamente ni se sienten.

En resumen. El Autopen 24, como lápiz inyector de insulina cumple con las exigencias básicas en cuanto a exactitud y comodidad. Está comprobado que el uso de estos dispositivos genera mayor adherencia al tratamiento, pero en cuanto a prestaciones más acordes a los tiempos que corren, está lejos de ofrecernos a los diabéticos chilenos lo “último” en materia de mejoras.