Carolina Kahler Roth fue hasta hace poco la Gerente de la Fundación Diabetes Juvenil de Chile… Es decir mi jefa directa. Por varios años fuimos estrechos colaboradores, hoy somos AMIGOS.
Siento que le debía este post y tarde estoy cumpliendo con una promesa que me hice a mi mismo. Hoy va este escrito para mi amiga Carolina, a quien respeto, quiero y admiro.
Este año cumplo 22 años siendo diabético… Y la FDJ cumple 20 años… Y soy socio de la FDJ hace más o menos 17 ó 18 años…
¿Cuándo conocí a la Carola? No me acuerdo. Lo que sí recuerdo muy bien fue cuándo me involucré más en el proyecto FDJ.
En algún post anterior mencioné que perdí casi seis años de tratamiento pues me controlaba con una doctora que sabía poco de modernas técnicas de tratamiento. Ella se dedicaba más a los Tipo 2 y me tenía con una inyección diaria…
Era el año 1994 y yo sólo visitaba la FDJ en su viejo local de la Escuela Militar para comprar las famosas tiras reactivas, las lancetas y la insulina claro está.
Ese año me emparejé con Tamara que fue quien notó lo errado de mi tratamiento. Cambié de médico y el nuevo, entre muchas cosas que me dijo, me recomendó que visitará más frecuentemente la FDJ, que participará en los campamentos si podía. Bueno, yo ya estaba un poco viejo así que esa parte me la salté y seguí con mi rutina de comprar, hojear alguna revista internacional y nada más.
Pasaron los años y en 2001, terminando mi diplomado en multimedios e internet necesitaba un proyecto de título… Y se me ocurrió hablar con la gente de la FDJ para ver si podía aportar con algo. Luego de varios intentos conseguí conversar con esta gerente muy contemporánea a mí, que enganchó rápidamente con la idea que era bastante novedosa para la época.
El verano de 2002 corrió rápido y me titulé. El proyecto no pudo ver la luz por falta de financiamiento… Pero quedó rondando la idea de hacer algo. Más todavía que yo cada vez que iba les decía que tenían que actualizar su web que a mi me parecía pésima. Claro, recién egresado creía saberlo “todo”. Y Carolina me decía “pero presenta un proyecto y lo vemos…”.
Hasta que lo hice… Y el 1 de agosto de ese año me convertí en el “Web Master” del sitio de la Fundación Diabetes Juvenil de Chile.
Si hay algo que caracterizó nuestra relación laboral fue el respeto que sentí de parte de Carolina para conmigo. Siempre me consultó cualquier cosa que tuviera que ver con mis competencias, siempre aportó el comentario justo, la crítica acertada a mis solicitudes de vistos buenos. La libertad que poco a poco fui ganando fue cedida en gran medida porque Carolina confiaba en mí, y yo en ella, como lo hacemos hasta hoy, eso no ha cambiado…
Con el correr del tiempo mi participación en la FDJ aumentó: la web necesitaba fotos y yo las hacía, se necesitaba una presentación, el diseño de alguna pieza menor, etc., y yo las hacía…
Las circunstancias hicieron que cruzáramos el océano para representar a la FDJ en un Congreso Mundial de Diabetes en 2006, en Sud África… Y ahí conocí a la Carola amiga, que dio muestras de profesionalismo a toda prueba y de una humanidad difícil de encontrar hoy en día. Los que han seguido este blog desde hace años podrán dar fe de aquello.
Pero llegó el momento de partir. Hay ciclos que deben cerrarse. Hay proyectos nuevos que tal vez necesiten otros rostros para concretarse.
Porque soy su amigo, sabía de las intenciones de Carolina desde hace rato… Y por más que me resistiera a pensar la FDJ sin ella, aquello es una realidad hoy día.
Las personas pasan, las instituciones quedan dicen y es cierto…
Yo también estoy pasando. Seré el web master sólo hasta el 31 de marzo. ¿Qué vendrá después? No tengo certeza. Pero de una cosa estoy seguro. En donde me toque trabajar, espero encontrar a una persona que ojalá sea un décimo de lo que es la Carola Kahler, que tenga un décimo de su humor, de su creatividad, de su chispa, de su profesionalismo, de su probidad, de su franqueza, de su honestidad, de su responsabilidad, de su cuerda locura, de su fanatismo por Miguel Bosé, de su gusto por el buen champagne, de su amor por la causa que le toca defender.
…Ojalá que tenga aunque sea un décimo de lo que en la Carola descubrí, porque en esta vida hace falta gente así.
Gracias Carolina por dejarme estar ahí, donde nos tocó encontrarnos y aprender a conocernos.