Archive for June, 2008

Derribando mitos: “Si su niño tiene diabetes no puede andar descalzo…”

Monday, June 30th, 2008

Mito: “Si su niño tiene diabetes no puede andar descalzo…”
Falso

Es cierto que el cuidado de los pies es importante en pacientes con diabetes. Una diabetes mal controlada provoca un exceso crónico de azúcar en la sangre, que es el verdadero origen de la gravedad de los daños. Así aparecen la neuropatía diabética, problemas de circulación a nivel de los vasos sanguíneos, infecciones del pie y la resistencia a los tratamientos locales con antibióticos usados para tratar la infección. Lo que comienza como una pequeña herida puede terminar en amputación… Es por eso que se recomienda siempre tener cuidado con los pies… Pero de ahí a prohibirle a un niño pequeño, que al estar en la playa por ejemplo use zapatos… ¡Vamos! Si tenemos bien controlada la diabetes, si seguimos las indicaciones de nuestro médico, si apelamos al sentido común nos damos cuenta que la recomendación es por lo bajo un exceso o exageración. Tiene que pasar mucha agua bajo el puente (en nuestro caso mucha azúcar por nuestra sangre) para llegar las complicaciones que muchos temen. Y el problema no está en temer, lo importante es tener conciencia para prevenir.

Derribando mitos: “Usar insulina causa adicción”.

Friday, June 27th, 2008

Falso.

La insulina es una hormona producida naturalmente por el páncreas. No es un narcótico o alguna sustancia adictiva, es simplemente esencial en la vida de cualquier ser humano pues permite aprovechar los azúcares que ingerimos. Y si a nosotros los diabéticos nos falta o es insuficiente o de mala calidad no nos queda más que inyectárnosla, de por vida según la ciencia médica hoy en día.
Probablemente a alguien por ahí se le ocurrió que podía ser “adictiva” porque mal entendió esto del tratamiento de una enfermedad crónica, porque quizás se asombró y no hubo un profesional (u otro diabético con más conocimiento) que le explicara el por qué de los aumentos de las dosis… En fin, vaya a saber uno el origen real del mito.

Como sea, la necesidad real que tengo de inyectarme insulina todos los días y varias veces al día es simplemente porque la necesito, porque no la produzco y porque es el único tratamiento que en mi caso funciona y me hace vivir bien.

Derribando mitos: “La insulina produce ceguera”.

Thursday, June 26th, 2008

La insulina no produce ceguera

“La insulina produce ceguera”
Falso

Mito asociado a la diabetes tipo 2, pero que no pocos papás de chiquitos debutantes escuchan de sus conocidos cuando cuentan del nuevo diagnóstico y del tratamiento que deberán seguir los niños de por vida.

La verdadera causa de la ceguera en personas con diabetes es la retinopatía diabética, que se produce por lo general por una hiperglicemia crónica… Y aquí llegamos otra vez al origen del mito… Un diabético tipo 2, con años de mal control, justo le indican insulina pero ya el daño estaba hecho: al poco tiempo se queda ciego y responsabiliza a la insulina de ello. Nada más alejado de la realidad.
Justamente la hiperglicemia crónica se debe a la falta de insulina… Y el azúcar alto en la sangre es lo que daña entre otras cosas los delicados vasos sanguíneos en nuestro ojos.

Por eso yo me cuido, por eso a partir del quinto año de mi diagnóstico visito una vez al año al oftalmólogo para una revisión completa, y sobre todo para que me haga un fondo de ojo, el examen que entrega el real estado de mi vista en relación a mi diabetes.

Y hasta ahora vamos bien, porque veo bien, porque no hay daño, porque uso insulina y la insulina no produce ceguera.

Derribando mitos: “La diabetes es más grave cuando se usa insulina”.

Wednesday, June 25th, 2008

Insulina

No pocas veces me ha tocado escuchar afirmaciones del tipo: “Ah… ahora se agravó su diabetes porque tiene que usar insulina…” “La insulina produce ceguera…”. “Los diabéticos no pueden comer de todo…” “La insulina cura la diabetes…”.

Podríamos llegar a hacer un tratado, si se quiere sociológico, para explicar algunas de dichas afirmaciones pero no es mi intención. Tampoco pretendo entregar la información científica que derriba el mito… Simplemente les haré reflexionar desde el sentido común.

Veamos.

“La diabetes es más grave cuando se usa insulina”
Falso.
Mito probablemente fundado en la apreciación de un paciente diabético tipo 2. Ese diabético tipo 2 que fue diagnosticado por casualidad cuando consultó por otro problema al médico. Ese paciente tipo 2 que fue tratado primero con dieta y no resultó… Luego con hipoglucemiantes orales y tampoco resultó… Y finalmente con insulina… Tal vez cuando ya era demasiado tarde.
Hace rato ya que en círculos médicos se habla de insulinización temprana en pacientes con diabetes tipo 2… Pero claro, ellos se resisten y se hacen los lesos con la dieta, con la pastillita… Y si no siguen las indicaciones a pie juntillas, no saben el daño que se están haciendo.

¿Cuántos diabéticos tipo 1 llevamos años usando insulina, desde nuestro diagnóstico, y no nos hemos sentido nunca más “graves”? ¿Cuántos diabéticos tipo 2 agradecen el día en que les indicaron la insulina por el cambio positivo en su calidad de vida? Si la insulina es una hormona que se necesita para que nuestro cuerpo pueda aprovechar los azúcares que ingerimos y así realizar todas nuestras actividades normales, cómo va a ser grave usarla. Lo grave es vivir creyendo que debe haber otra cosa que la reemplace, lo grave es creer que habrá una yerba milagrosa que nos hará no necesitarla más, lo grave es autoengañarse tratando siempre de “inyectarse menos”.

Señores, hoy la medicina dice que la diabetes tipo 1 se trata desde el comienzo con insulina… Y la tipo 2 también si las dietas y los hipoglicemiantes orales no dan resultado.

Yo uso insulina desde hace 22 años… Y no estoy grave. Estoy tremendamente agradecido de que gracias al uso de la insulina cuando corresponde tengo una vida común y corriente… Y soy feliz con esta vida que me tocó vivir.

La importancia de la glicemia post prandial.

Saturday, June 14th, 2008

Glicemia

…O la medición que hacemos después de las comidas.

Cuando se tiene diabetes tipo 1 desde el siglo pasado ;) , se puede mirar atrás y ver cómo ha ido cambiando el tratamiento. Desde los controles glicémicos una vez al día, en ayunas por las mañanas, con cintas visuales (el famoso HaemoGlucotest, que de marca comercial pasó a convertirse prácticamente en un genérico), pasando por las lancetas de lata, que más que pinchar el dedo lo cortaban, hasta las bombas de infusión de insulina ultra sofisticadas… que son una evolución de las jeringas de vidrio, luego plásticas desechables y los pens de insulina.

Recuerdo las primeras instrucciones respecto al momento cuando medir una glicemia: “Siempre en ayunas, porque con eso podemos determinar la dosis de insulina, porque los hidratos de carbono son fijos“. Después pasamos a que era bueno medir siempre antes de cada comida… Y seguíamos determinando la dosis de insulina en función de ese único parámetro.

Hoy las cosas han cambiado bastante.

La multidosis, con el uso de insulinas glargina, determir, lispro, aspártica y glulisina nos obliga a un mayor control de nuestra glicemia.

Hace poco, navegando en el sitio de la Federación Internacional de Diabetes (IDF por sus siglas en inglés) me encontré con las Guías para el Manejo de la Glicemia Post Prandial. Es un tema del que se venía hablando desde antes del Congreso Mundial del Diabetes del 2006. En ese entonces esas guías se estaban preparando y hoy ya están disponibles.

El objetivo de dicha guía es presentar datos procedentes de informes que describan la relación entre glicemia posprandial y desarrollo de complicaciones diabéticas. Los investigadores se basaron en esos datos para desarrollar unas recomendaciones destinadas al control adecuado de la glicemia posprandial en la diabetes tipo 1 y tipo 2. La idea es servir de ayuda a clínicos y organizaciones relacionadas a la hora de desarrollar estrategias eficaces de control glicémico posprandial para personas con diabetes tipo 1 y tipo 2, teniendo en consideración los tratamientos y los recursos disponibles a nivel local.

El documento está en formato PDF, en varios idiomas. Pueden llegar al sitio haciendo clic aquí.

Cito algunas recomendaciones:

• La hiperglucemia posprandial es dañina y debería tratarse.
• Implementar estrategias de tratamiento que reduzcan el nivel de glucosa en plasma posprandial en personas con hiperglucemia posprandial.
• Debería tenerse en cuenta una serie de tratamientos, tanto farmacológicos como no farmacológicos, dirigidos a reducir la glucosa en plasma posprandial.
• La glucosa en plasma a las dos horas después de comer no debería superar los 7,8 mmol/l (140 mg/dl), siempre y cuando se evite la hipoglucemia.
• Se debe plantear la automonitorización de la glucosa en sangre (AMG) porque en la actualidad es el método más práctico de monitorizar la glucemia posprandial.
• La eficacia de los regímenes terapéuticos debería monitorizarse con tanta frecuencia como sea necesaria para orientar el tratamiento hacia la consecución de un objetivo glucémico posprandial.

Algo que rescato es que presenta evidencia científica respecto de una cuestión que yo considero fundamental: si en un ser humano sin diabetes su páncreas está “midiendo la glicemia” en cada momento para determinar qué cantidad de insulina enviar al torrente sanguíneo, entre otras cosas, por qué nosotros los diabéticos no habríamos de hacer algo parecido con las herramientas de que disponemos. Sobre todo para saber si la dosis que usamos para ese opíparo almuerzo fue suficiente o no, o la rapidez con que nos sube la glicemia el puré de papás… o la velocidad de absorción de las legumbres. Esas dos horas posteriores a la comida son muy importantes. Para mi, un adulto con más de 20 años de diabetes y con un tratamiento moderno que busca evitar las complicaciones en el largo plazo, no resulta aceptable estar en 170 o más después de comer. Si eso ocurre, algo debo hacer.

Me dirán algunos que eso es muy caro, sobre todo para quienes la cobertura de salud no es tan óptima como quisieran… Pero hay que dar la pelea, con argumentos… y en algún momento las autoridades se convencerán.

Muchas veces me han preguntado cuántas glicemias me hago al día. Y yo respondo que “las que sean necesarias”. Mínimo 6, otras 8, 10 o más incluso. Alguien dirá horrorizado que quizás cómo tengo los dedos… Afortunadamente el daño no es importante y tengo suficiente superficie para realizar una rotación adecuada. Lo que no transo es la posibilidad de saber con cierto grado de certeza en “cuánto estoy” para tomar una decisión al respecto y tratar de permanecer dentro de mi rango meta…
Y los resultados de mis exámenes me avalan: por ahora estoy muy bien y para seguir así me esfuerzo cada día.

Hoy cumplo 22 años…

Friday, June 13th, 2008

… con diabetes tipo 1.
No voy a repetir la historia, ya varios la conocen y acá mismo en el blog está y algo profundicé aquí también.

A diferencia de hoy en Santiago de Chile, donde la temperatura matinal no pasa de los 2ºC y está soleado, aquel viernes 13 de junio de 1986 llovía a cántaros… Esa y otras cosas de ese día creo que nunca las olvidaré.
Inicié aquella fría y oscura tarde de invierno un camino que jamás imaginé recorrer…
Ha pasado el tiempo, me hecho más viejo, han cambiado los tratamientos, pero lo que mantengo incólume es el deseo de estar bien, de demostrarle a los pesimistas que sí se puede.
Soy optimista por naturaleza. No hay miedo, no hay un negro futuro en mi horizonte. Todo ha sido para mejor.
Espero seguir de la misma forma y poder cumplir 23, 24, 25… No se… ¿50? ¿Por qué no? Si todo indica que estoy haciendo lo correcto. Si lo más importante es que yo quiero estar bien ahora y siempre. Porque hay gente que me necesita acá, porque todavía tengo sueños incumplidos, porque hay metas por superar.

La Hemoglobina Glicosilada del Trimestre: 6.0!

Wednesday, June 4th, 2008

HbA1c

Parece que ahí me quedé pegado.
Es cierto que 6.0 de HbA1c no está nada de mal… Para muchos muy bien… Pero yo quiero menos… Sin pasar bajo todo el día.
En fin. Será para el próximo trimestre espero.