Archive for May, 2009

Días de descanso

Monday, May 18th, 2009

Pronto Tamara comenzará una beca de Endocrinología, por lo que se vienen días ajetreados. Veremos qué nos depara el destino cuando creímos que la vida académica ya había terminado. Seguro más de una vez estudiaremos juntos. Que esto suceda justo cuando yo decido dedicarme de lleno al tema de la diabetes, olvidándome de cualquier otro trabajo, apostando a ganador con www.midiabetes.cl, un sitio que pretendo pronto se convierta en un referente por estas latitudes, no deja de ser alentador. Si ya sin ser especialista Tamara me ha ayudado mucho, no sólo como mi pareja, sino que como médico, imagino que con el conocimiento extra que aprenderá en la beca el apoyo será mayor y con más sustento.

Por lo pronto, tomaremos una vez más una avión y el miércoles por la mañana aterrizaremos en Buenos Aires. Serán 5 días para renovar energías, distraer la mente y volver con todo a enfrentar los nuevos desafíos. Por cierto que mi diabetes me acompañará y si ocurre algo digno de que contar, no lo duden, lo haré.

Wenger Haus, kuchenes libres de azúcar, con sucralosa, aptos para diabéticos.

Wednesday, May 6th, 2009

Esta es una verdad que aprendemos muy temprano en nuestra vida con la diabetes: no todos los alimentos que se dicen light son de verdad aptos para nosotros.

Siempre debemos tener la precaución de saber qué estamos comiendo, y con esto me refiero a los ingredientes que el alimento que ingerimos dice tener. Que nos vendan algo que es ligth o dietético no significa que sea de libre consumo. Lo que siempre buscamos es que los alimentos tengan la información nutricional completa y su lista de ingredientes, pues con eso podremos discernir las acciones a tomar para su consumo.

La información una vez más es fundamental como ven.

Hará un año tal vez, con ocasión de un posteo acá mismo, alguien me comentó por ahí que había una pastelería llamada Wenger Haus que preparaba productos especiales para nosotros, las personas con diabetes. Busqué si tenían web y me fije que tenían anunciado que pronto estaría disponible la información nutricional. Algo de tiempo ha transcurrido desde entonces y el otro día, pasando frente a su local de Tomás Moro, en la Comuna de Las Condes, acá en Santiago de Chile, pasamos pues ahora sí en su web está toda la información que necesitamos.

Decididos a comprobar que lo que me decían era verdad (productos de factura más bien artesanal, preparados con buenos ingredientes y endulzados con sucralosa, especial para diabéticos) es que junto con Tamara mi señora, invitamos a un par de buenas amigas (ambas con diabetes tipo 1) a tomar onces con nosotros. La idea era tener más de una opinión, sobre todo considerando que yo no soy muy bueno para los productos para diabéticos. Las más de las veces, la torta de mi cumpleaños es normal y simplemente me inyecto haciendo el cálculo de cuánta insulina necesito para esa porción de torta a la que le adjudico cierta cantidad de hidratos de carbono, cálculo no del todo exacto como comprenderán pero que en mi caso particular funciona bastante bien.

Kuchenes de Wenger Haus

Wenger Haus tiene una amplia variedad de kuchenes, streusel, cheesecake y otros como podrán ver en su web. Dependiendo de la estacionalidad, no siempre están todos disponibles. Pero sí tienen una muy buena oferta y la verdad es que con la facilidad de comprarlos de a un cuarto de cada sabor, uno puede darse un gusto amplio en cuanto a la variedad.

Siento que por lo general, las pastelería o cafés tradicionales tiene la “variedad ligth” casi por cumplir, porque hay tanta gente que se los pide, que ya… llegan y lo hacen. A la hora de regodearse no hay mucho donde: un strudel de manzanas, algo con ricota, yogurth y pare de contar. Para qué hablar sobre los ingredientes. Si uno les pregunta, por lo general los dependientes no saben, y al ir a consultar “con el jefe” la respuesta casi siempre es: “están endulzados con edulcorante…” ¿Cuál? preguntó yo y la encogida de hombros no se hace esperar. Más de una vez me han dicho que los endulzan con fructosa… Y la información nutricional, brilla por su ausencia (a pesar de la ley que los obliga), o sea, pésima experiencia de compra y mejor no especulemos en cuanto al resultado de una glicemia con posterioridad a la ingesta de la delicia.

Así que con todos eso antecedentes les diré que resulta tremendamente grato encontrarse primero con un lugar bien atendido y segundo que tenga productos para diabéticos con una variedad lo suficientemente amplia como para simplemente no saber qué elegir.

Nos permitimos probar de todos los sabores disponibles, donde destacaban los kuchenes de arándanos y las frambuesas. También había de manzanas y peras. Este uso amplio de frutas hace que el producto luzca fresco y natural, donde no hay tanta masa, ni salsas ni cremas que enmascaren los sabores que de verdad importan… Pero si hace que todo sepa menos dulce que lo que uno esperaría.

Como la base de casi todo lo que probamos eran los berries, creemos que en general estos sabores no son del todo populares (alguien no ha comido torta de piña o selva negra???), y si bien están entrando muy fuertemente dadas sus propiedades antioxidantes y otras, para algunos paladares más apegados a lo dulce puede no ser tan atractivo. O sea, gusto más de adultos que de niños. Considerando lo conservador del chileno, la apuesta de Wenger Haus parece un tanto arriesgada, más no por eso es criticable, al contrario la alabamos y alentamos.

Al consultarles en el local por el tema de los carbohidratos y las tablas que tienen el su web, me dijeron que el estudio lo habían hecho un par de nutricionistas y que esperaban tener pronto la certificación de algún organismo competente a nivel estatal. Pero debo dejar muy en claro que a juzgar por nuestras glicemias post prandiales, la información es la correcta, pues los tres comensales que tienen diabetes tipo 1 se inyectaron insulina en función de la glicemia de partida y del total de carbohidratos consumidos… Y los tres tuvimos glicemias post prandiales absolutamente dentro de los rangos esperados. Puedo decirles que en mi caso, partí con 105 mg/dL , consumí poco más de 64 grs de carbohidratos (probando 4 variedades de kuchen más parte de los alfajores y mendocinos) y dos horas después tuve 143 mg/dL. Eso habla de un trabajo serio y responsable, pues en no pocas ocasiones, los tres hemos pasado por la experiencia que implica la entrega de información errónea que nos lleva a la obligación de tener que corregir una glicemia no esperada.

Todos coincidimos en que en general, había poca dulzura de sabor, que la combinación de frutas más masa era “desabrida” para el paladar que buscar algo así como una torta de manjar, pero dadas las características de las preparaciones, el conjunto, el resultado global es muy aceptable e invita a probarlo nuevamente.

Por lo mismo es que no estuvo para nada de más degustar un par de productos que en sí tienen más hidratos de carbono, pero que en el contexto del “experimento” nos sirvieron para distinguir y apreciar la calidad de las materias primas: me refiero a los alfajores y los mendocinos. Si miran la web de Wenger Haus podrán notar que el alfajor tiene 23,3 grs. de hidratos de carbono y el mendocino el doble… Upps! igual es harto. Pero ahí sí que parece que estamos comiendo un dulce “de verdad”. Y claro, tienen dulce de leche, dietético eso sí, de origen uruguayo, uno de los mejores que he probado. De todas formas ahí hay que tener cuidado pues en esas preparaciones a la hora de inyectarnos hay que considerar el índice glicémico y las grasas que contienen (el mendocino está recubierto de un exquisito chocolate belga si no me equivoco de excelente calidad y sabor).

A algunos nos gustaron más unas variedades, a otros… otras. Está claro que en cuestión de gustos, y más con tres comensales con diabetes tipo 1, no hay nada escrito. Entre los tres sumamos más de 40 años con diabetes, por lo que muchos queques, tortas, pasteles y cuanta cosa de ese tipo que acepte el apellido de “dietético” han estado frente a nosotros. Por lo que en una cosa coincidimos incluso con los comensales “no enfermitos”, mi señora y mi hijo: los productos son de verdad muy buenos, buena presentación, buen sabor, se ven frescos, sin ingredientes para “conservarlos” mejor o enmascarar sabores metálicos…

Ah… Y otra cosa en la que estamos de acuerdo: los volveremos a comer!

Agradecimientos especiales a nuestras invitadas por su visita y comentarios: María Elisa Puig y Javiera Pinto Muñoz.

Kuchenería Wenger Haus.
Atendido por sus propios dueños.
Fábrica y salón de ventas: Tomás Moro 1749, Las Condes, casi esquina Latadía, con estacionamiento para clientes.
Teléfonos: 813 0796 - 211 2698. De lunes a sábado de 10 a 20 hrs. Domingos: 11:30 a 20 hrs. Despacho a domicilio consultando en los teléfonos.
http:://www.wengerhaus.cl.