Posts Tagged ‘Diabetes’

Sólo a modo de aviso: www.midiabetes.cl ya está on line ;)

Friday, April 17th, 2009

Logo Mi Diabetes .cl

Esto es sólo eso, un aviso.
Mi nuevo sitio, www.midiabetes.cl ya está esperando que lo visiten y agreguen a sus favoritos si quieren.
Diabetes tipo 1 y tipo 2 las 24 horas del día, los 7 días de las semana… De eso se trata. Novedades y más, desde este lado de la Cordillera de Los Andes, desde Chile para todo el mundo.

Están todos invitados.

Marcelo González.

Visita al doctor

Thursday, March 19th, 2009

Mi doctor de cabecera en materia de diabetes no es mi amigo, ni me interesa que lo sea, ese no fue el objetivo que me llevó a él. Cuando Tamara reparó en el mal manejo médico de mi enfermedad, lo que nos interesaba era encontrar alguien competente, idóneo, que me sacara del estado en que me hallaba por allá por 1994 (tenía una HbA1c de 12!). Y él lo consiguió.

El martes pasado fue el día asignado para visitarlo. Hará poco más de un año tal vez que no lo veía en su consulta, sí nos habíamos encontrado por ahí en alguna reunión relacionada con diabetes.

Mi médico no cae bien a la primera. Es más, he sabido de algunos pacientes que le he recomendado que sólo han durado una visita. No le interesa hacerse el simpático, no lo necesita.
En general mi médico asiste a todos los congresos mundiales de importancia en materia de diabetes. Siempre está al día en lo último que está sucediendo, las nuevas investigaciones, los nuevos dispositivos.
Con él conseguí bajar mi HbA1c a 6.0 y mejorar mi calidad de vida en todo este tiempo. No fue fácil. Ha habido altibajos.
Antes, las visitas eran en general para hacer algún cambio de esquema que me llevara a un mejor control, pero sin obsesionarse.
Como casi una constante en los últimos cinco años, esta visita me dejó un buen sabor: le mostré mis últimos resultados del set de exámenes que las personas que tenemos diabetes debemos hacernos con regularidad. Están muy bien. Y le pregunté acerca de alguna prevención que podría realizar en relación al antecedente cardíaco que apareció este verano en la familia (mi tío muerto por un infarto y seis día después de aquello el infarto de mi papá). Pero me dijo que no, que no era necesario. Que bastaba con mantener el control que llevo ahora, pues todos mis parámetros están bien y tengo a mi favor el no fumar, no beber y tener una alimentación sana y balanceada.
Como es su costumbre, no perdió la oportunidad de ponerme a prueba con un par de preguntas pues no le gusta que ninguno de sus pacientes demuestre “sabiduría absoluta” en relación a la diabetes… Y me dejó sin palabras; sin dudas, él sabe mucho.
Estoy contento. Me fue bien y difícilmente podría estar mejor. Casi 50 minutos de conversación y exhaustivo examen. Debo seguir haciendo lo mismo es la conclusión.

Terminamos hablando de sus hijos y sus próximos viajes a congresos, los proyectos personales, laborales y la familia… casi como amigos.

Fue bueno volver a verlo para aprovechar de recordar cuánta agua ha pasado bajo el puente… o cuánta azúcar ha circulado por mis venas ;) y comprobar de paso que si bien nos hemos ido poniendo más viejos, en esencia seguimos siendo los mismos.

La HbA1c de hoy: 6.0.-

Friday, February 27th, 2009

HbA1c del trimestre: 6.0!
HbA1c del trimestre: 6.0!
Así no más es… Y no puedo menos que registrarlo.
Después de 6 meses un tanto inestable en cuanto a mi control glicémico, otra vez vuelvo a tener 6.0 de hemoglobina glicosilada.
Para que quede testimonio, y aunque no sea mi mejor ángulo ;) les dejo las dos imágenes de arriba.

Bomba detenida

Friday, February 20th, 2009

Bomba de infusión de insulina detenida

Para que no quede la sensación con el post anterior que el uso de la bomba de infusión de insulina sólo nos deja el estómago morado ;) les voy a contar lo siguiente.

En general las cosas pueden hacerse de más de una forma… y más todavía cuando uno tiene diabetes tipo 1 y usa bomba de infusión de insulina.

Con multidosis, una hipoglicemia -por moderada que sea- requiere la ingesta de hidratos de carbono de acción rápida (tabletas de glucosa, cubos de azúcar, líquidos azucarados como jugos, gaseosas, etc.).
En mi caso, una baja de glicemia moderada puedo controlarla deteniendo la bomba. Más todavía si se acerca la hora de alguna comida. Con 55 mg/dL puedo suspender la infusión por unos 15 minutos y, si no he hecho ningún ejercicio excesivo antes, lo más probable es que la glicemia me suba alrededor de 20 puntos sin hacer nada más.

Recuerden que la insulina que circula por mi cuerpo es muy poca comparado con la terapia con multidosis, y en el caso de una hipoglicemia eso es una ventaja significativa.

Pero bueno, esto me pasa a mi y no es una regla. Siempre consulta a tu médico.

Diabetes y Enfermedad Cardiovascular

Monday, January 19th, 2009

El 2008 no terminó bien ni el 2009 empezó mejor…

El 31 de diciembre, a las 23:40 falleció el hermano mayor de mi papá. Tenía 69 años y era su único hermano. Murió después de pasarse sus últimos 3 meses en la UTI del Hospital del Tórax de Santiago de Chile, luego de un infarto al corazón que significó una operación de 3 by pass de la que nunca pudo recuperarse…
El miércoles 7 de enero a mi papá, un hombre sano hasta la fecha, jubilado y que pronto cumplirá 65 años, le dio un infarto cardíaco. La angiografía reveló una coronaria completamente obstruida y las otras dos con una obstrucción del 70 y del 80 % respectivamente. Le hicieron una angioplastía para reparar la más dañada y las otras dos seguirán en mismo proceso a mediados de febrero (mi papá está en FONASA y así lo programaron…).

Por ahora, da la sensación que lo más complicado ya pasó. Pero medio en broma y medio en serio, yo ando diciendo que soy el siguiente en la lista… Quedé en primer lugar en la fila de los hombres González para enfrentar algún problema al corazón. Pasé de no tener ningún familiar con antecedentes de enfermedad cardíaca a tener dos muy importantes (no voy a considerar a mi abuelo paterno, que se murió hace 9 años amputado de ambas piernas, casi ciego, con un daño renal severo producto de una diabetes tipo 2 pésimamente manejada).

Si al antecedente familiar sumamos mi condición de diabético tenemos un panorama que me obligará a estar más atento entonces.

Por lo pronto iré a ver a mi diabetólogo de cabecera a ver qué me dice; si hay algo más que podamos hacer para prevenir, junto con lo que hago habitualmente. Veré si hay algún medicamento que tomar profilácticamente.

Pero como de todas las situaciones complicadas podemos sacar lecciones, voy a aprovechar de hacer un repaso justamente sobre diabetes y enfermedad cardiovascular.

Está comprobado. La enfermedad cardiovascular es la mayor complicación y causa de muerte prematura entre personas con diabetes.

Voy a parecer majadero, pero no puedo dejar de mencionar que los niveles elevados de azúcar en la sangre, a largo plazo, pueden dañar las arterias, riñones, ojos, nervios y otros tejidos.

En nosotros, personas con diabetes, los niveles altos de glucosa en la sangre contribuyen al desarrollo de aterosclerosis, enfermedad en la que los depósitos grasos dañan al recubrimiento de las arterias, causando que se estrechen y endurezcan. La aterosclerosis, la principal causa de enfermedad cardiovascular, interfiere con el flujo sanguíneo, lo que lleva por ejemplo a:

* Enfermedad de la arteria coronaria y ataques cardíacos
* Enfermedad cerebrovascular y apoplejía
* Enfermedad de arteria periférica y claudicación (esto es dolor al caminar)
* Cardiomiopatía e insuficiencia cardíaca congestiva

Según el National Diabetes Education Program de los Estados Unidos, el vínculo entre la diabetes y la enfermedad cardiovascular (ECV) es bastante significativo. Para muestra, los siguientes datos:

* Los adultos con diabetes tienen de dos a cuatro más probabilidades de tener ECV que personas sin diabetes.
* Las personas de mediana edad con diabetes tipo 2 tienen el mismo riesgo de ataque cardíaco como las personas sin diabetes que ya han tenido un ataque cardiaco.
* Los ataque cardíacos ocurren a una edad más temprana en personas con diabetes.
* Las personas con diabetes son más susceptibles a morir de un ataque cardiaco.

Un dato para los “colegas” Tipo 2. Las personas con diabetes tipo 2, con frecuencia tienen un riesgo creciente de ECV por lo siguiente:

* Sus plaquetas tienen una tendencia adicional a acumularse llevando a problemas de coagulación y flujo sanguíneo escaso.
* Ellas tienen índices más altos de presión arterial alta y obesidad.
* Ellas tienden a tener perfiles desfavorables de lípidos, particularmente incremento de LDL o colesterol “malo,” bajos niveles de HDL o colesterol “bueno,” y niveles incrementados de triglicéridos

Un dato no menor es que las personas con diabetes que fuman duplican su riesgo de ECV.

Según el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, el manejo de tres indicadores críticos es esencial para reducir el riesgo de ataques cardiacos y apoplejías en personas con diabetes:

1. Glucosa en la sangre, la cual es medida con la prueba de hemoglobina A1C. La meta recomendada para esta prueba es menos del 7%.

2. Presión arterial, la cual debería ser menor que 130/80 mmHg

3. LDL Colesterol, el cual debería ser menor que 100 mg/dL

¿Qué podemos hacer para disminuir el riesgo de Enfermedad Cardiovascular?

Bueno. Ya les dije que voy a ir a ver a mi médico. Las personas con diabetes podemos reducir el riesgo de ECV con cambios terapéuticos en el estilo de vida tales como: dejar de fumar, controlar el peso, ejercicio regular y consumir una dieta saludable que sea baja en grasa saturada y colesterol y baja en sodio. Sin duda que la terapia con medicamentos también está disponible para controlar algunos factores de riesgo para la ECV y prevenir o tratar las complicaciones de la diabetes.

Sin dudas que es un tema que nos toca a todos. Por lo mismo es que debemos ser proactivos e involucrarnos en nuestro tratamiento, consultando y discutiendo con nuestro equipo médico. Debemos cambiar nuestro estilo de vida si no se condice con las metas que nos hemos trazado. Controlarnos permanentemente nuestra glucosa en sangre, nuestra presión arterial y chequeos de perfil lipídico.

Debemos educarnos, saber más, preocuparnos ahora para no ocuparnos de las consecuencias después… Porque yo al menos, no quiero ser el siguiente en la lista.

Más información (en inglés): http://diabetes.niddk.nih.gov/dm/pubs/stroke/index.htm

Uff! Una hipoglicemia de aquellas

Tuesday, December 16th, 2008

Hipoglicemia

Sudoración, temblores, confusión mental, entumecimiento de labios, sensación de lengua “traposa”… Y la clara certeza que estaba bajo-bajo, bien bajo, tuve anoche.

No era tan tarde. Mi glicemia de antes de dormir estaba relativamente bien. Una hora antes, a las 22:43 tenía 103 mg/dL, y la sensación de que no se movería me llevó a seguir viendo un programa de TV tranquilo.
En lo que no reparé es que si en la tarde había estado haciendo algo de actividad física desusada (estoy pintando la habitación de juegos de mi hijo) eso debería pasarme la cuenta más tarde.

Y así no más fue. Creo que es la glicemia más baja que me he controlado. No olviden que el rango de medición del Optium Xceed es de entre 20 y 500 mg/dL.

Esta vez no hubo aviso previo. No fue una progresión hasta sentirme como describo en las primeras líneas de este post. Simplemente de un momento a otro me dije: “Estoy bajo”. Tabletas de glucosa para adentro mientras sacaba mi glucómetro. Y en tanto hacia eso todos los síntomas aparecieron, en una fracción de segundos, como si hubiera bajado un peldaño más y allí me estaban esperando.

Tomé un poco de jugo y comí unas galletas, para completar una carga de casi 60 grs. de hidratos de carbono, de acción rápida y más lenta pues igual me quedaba toda la noche todavía…

Ya que uso bomba de infusión contínua de insulina, para prevenir un rebote programé una basal temporal por unas tres horas aumentada en un 30%. Desperté espontáneamente a las 4:12 AM con 125 mg/dL. Esta mañana, a las 7:30 tenía 135 mg/dL. Me hubiese gustado tener un CGMS (monitoreo contínuo) para saber qué paso entre medio.

Así es esto no más. Tenemos diabetes y la tratamos con insulina. Las bajas forman parte de nuestra vida. Hasta se dice que un paciente que no tiene bajas no está bien controlado.

Así es esto no más. Como ven, ni siquiera mis más de 22 años con diabetes y el uso de bomba de insulina me libran de esto. Pero no desespero. Lo importante es estar atento, es reconocer los síntomas, tener junto a uno los elementos para tratarla y a sacar conclusiones. Fui inconsciente en no prestarle la debida antención al ejercicio de la tarde. Debí incluir en la cena una carga mayor de hidratos de carbono de acción lenta o menos insulina tal vez.

En una de esas, un monitoreo contínuo, luego de conversarlo con mi médico, no me vendría nada de mal.

Llegaron mis tabletas de glucosa

Monday, December 15th, 2008

… Y tienen 4 gramos de hidratos de carbono de acción rápida cada una.

Tabletas de Glucosa

Ya lo sabemos. Ciertamente una hipoglicemia es una situación que puede desencadenar una emergencia mayor si no la detenemos a tiempo.
En mi bolso siempre va una botella de 200 cc de jugo, normal, que equivalen a 30 grs. de hidratos de carbono de absorción rápida y algunas tabletas de glucosa. Si me siento bajo, me mido, lo compruebo y bebo la mitad del jugo. Si 15 minutos después sigo igual, me tomo la otra mitad.
Siempre antes de acostarme tengo la precaución de dejar la misma botella sobre el velador. Innumerables veces he despertado a mitad de la noche sintiéndome bajo… Y ahí ha estado la botella, al alcance de mi mano… incluso con la luz apagada.
De tantas bajas nocturnas que tuve en una época, mis dientes se vieron perjudicados. Los azúcares y ácidos de los jugos comerciales no son nada bueno… Y si a eso sumamos el que pocos nos damos el trabajo de ir a cepillarnos los dientes luego de pasar la hipoglicemia de las 3 de la mañana, tenenos una mezcla muy perniciosa.

Parte de esos inconvenientes se vieron disminuidos al cambiarme a la terapia con bomba: muchas menos hipoglicemias, menos intensas y de más fácil recuperación. Ahora cuando me siento bajo, con unos 10 grs. de hidratos de carbono de acción rápida me recupero rápidamente.

Poco después que debuté me dijeron que lo mejor para estar preparado frente a una hipoglicemia era llevar conmigo dulces, jugos o tabletas de glucosa. Lamentablemente a mi juicio, en este último ítem es en donde en Chile todavía estamos un poco atrasados. Las únicas que se fabrican en el país a mi no me gustan y hasta me dan gastritis, amén que me resultan muy difíciles de disolver en la boca, cosa por lo demás vital a la hora de superar una baja: necesitamos ingerir rápido los azúcares para restablecer la normalidad. Por ello es que los caramelos tampoco son muy buenos… Y qué decir del chocolate, que por su alto contenido de grasas no es para nada recomendable.

Pero bueno. Soy afortunado y al viajar he conocido una amplia gama de productos especiales para nosotros y que terminan haciéndonos esta vida que llevamos más grata.

Una prima que viene llegando de un viaje me acaba de traer mi encargo de esta vez: tabletas de glucosa. La verdad es que en norteamérica (Estados Unidos y Canadá) es muy fácil encontrarlas en la sección de productos dietéticos en los estantes de las farmacias. Algunos supermecardos también las tienen y los envases de 50 no cuestan más de 6 a 8 dólares, dependiendo de la marca.

Tabletas de Glucosa

Estas tabletas son realmente buenas. Tienen 4 grs. de hidratos de carbono, se disuelven rápidamente y son una alternativa más saludable a los caramelos, bebidas gaseosas o jugo. A mi me suben la glicemia en forma muy rápida. No se por qué ninguna de las empresas que comercializa productos para diabéticos en Chile todavía no las trae. Creo que cuando uno las ha probado es muy dificil que vuelva a probar otras de inferior calidad… Hay varias marcas, en distintos envases, incluso en tubos de gel para usar en niños muy pequeños.

En fin. Se los dejo como dato. Para que cuando tengan algún conocido que viaje al norte le pidan algo verdaderamente útil ;)

Glucagón: tratando de restablecer el equilibrio en una emergencia.

Wednesday, December 10th, 2008

Kit de Glucagón

Por esta vez no voy a hablar desde la experiencia personal… y no lo lamento :)

El glucagón es una de las principales hormonas hiperglucemiantes de nuestro cuerpo y se produce en las células alfa de los islotes de Langerhans del páncreas. Sí claro, ahí mismo donde las células beta fabrican la insulina.

En una persona sana, estas pequeñas islas de células de secreción interna se encuentran dentro de la estructura del páncreas rodeadas por las células productoras de los jugos digestivos. Su función es regular la concentración de glucosa en la sangre: cuando la glucosa en sangre se eleva, aumenta la secreción de insulina, lo que propicia la entrada del azúcar a las células y su posterior metabolismo, disminuyendo por lógica su concentración en la sangre. Por el contrario, cuando la glicemia baja, los islotes secretan glucagón, que se encarga de estimular al hígado para que aumente su producción de glucosa, que es lo que se necesita en ese momento para restaurar el equilibrio…

Es maravilloso constatar que nuestro organismo está permanentemente tratando de mantener un delicado equilibrio. Lástima que en nuestro caso (todos los diabéticos) ese equilibrio sea tan precario y tengamos que darle una manito extra. Pero a no desfallecer.

Kit de Glucagón

Ahora bien. No lo digo sólo yo, pero toda persona que usa insulina debería tener un Kit de emergencia de glucagón a la mano para contrarrestar la hipoglicemia severa que causa pérdida del conocimiento, o cuando no se puede administrar azúcar por vía oral. El kit de glucagón debe estar almacenado en un lugar donde todos los miembros de la familia puedan encontrarlo. Yo lo tengo en el refrigerador, junto con la insulina.

Puedo decirles que no he usado nunca glucagón. Es más, con satisfacción desecho cada par de años un kit por vencimiento. Pero a pesar de no haberlo usado y nunca haber tenido un episodio de hipoglicemia severa (hipoglicemia con pérdida de conocimiento), sería muy irresponsable de mi parte y casi un atentado contra mi propia vida, amén de una muestra de soberbia a la que no acostumbro, no contar con el kit para una posible emergencia.

Si nos cuidamos bien, si estamos atentos a los signos que nos avisan que una hipoglicemia se aproxima no deberíamos llegar a utilizarlo. Pero cada organismo es único y siempre hay que estar preparado. En todo caso no basta con que la persona que tiene diabetes sepa cómo usarlo, lo más relevante es que alguien de su entorno sepa cómo actuar frente a la emergencia y por lo menos haya visto el kit y tenga la mediana idea de cómo usarlo llegado el caso. Parece de perogrullo, pero de qué sirve que el que está inconciente sea el único que sepa cómo usarlo…

Para los que no lo saben o son muy nuevos en esto, en Chile se comercializa el GlucaGen HipoKit, del laboratorio Novo Nordisk. Viene en una caja plástica, naranja de 16 cms de largo por 3,5 cms de ancho y 2,5 cms de espesor.
Dentro se encuentra un vial en donde se haya el glucagón en polvo, en forma de tableta, y una jeringa con el solvente (agua estéril) listo para reconstituir la solución.
Dentro de la caja, vienen las instrucciones y algunas sugerencias sobre su utilización. No está de más leerlas.

Kit de Glucagón

Atención, para los pacientes GES en Chile. El glucagón está dentro de la canasta de insumos que los diabéticos insulino dependientes debemos recibir. Tenemos que recordarle a nuestro médico que lo incluya en alguna receta y que explicite que es por una única vez. El glucagón NO se pide todos los meses. Por lo general tienen una duración de dos años y si no lo usamos no necesitamos acumular más de dos. Es cierto que en casos de niños que asisten al colegio, sería bueno que haya uno en la casa y otro en la escuela. Yo no soy de la idea de andar con el glucagón para todos lados. No tiene mucho sentido. Sí tiene sentido llevarlo cuando salimos en una actividad poco acostumbrada: un paseo, vacaciones, viajes largos, etc.

Ya les dije que el glucagón de usa en situaciones de emergencia, de hipoglicemia severa, con pérdida de conocimiento, cuando la persona no puede ingerir ni tragar nada por boca. Por lo general, puede que la persona esté convulsionando. En situaciones así, hay que tratar de mantener la calma para proceder cómo corresponde y prestar la ayuda lo más efectiva posible.

Más allá de entrar en la técnica de administración les diré que luego de conversar con varias personas que han debido aplicar el glucagón a un paciente con diabetes y con convulsiones, hay consenso en que el glucagón debe ser administrado… donde caiga. Idealmente en el muslo, los glúteos y/o en el brazo también. La aguja en más larga que la de la insulina, por lo que suele quedar intramuscular. Como es una situación de emergencia, tampoco yo haría mucho distingo si la persona está muy vestida: por sobre el jeans no habrá problema. La aguja es lo suficientemente firme para traspasar la tela. Probablemente algunos profesionales de la salud serán más apegados a los protocolos… Si están dadas las condiciones para seguirlos, háganlo.

Lamentablemente la solución no puede tenerse preparada desde antes, debe prepararse justo antes de usarlo primero sacando la tapa naranja del vial. Atención , pues no poca gente, con la premura de la emergencia, ha roto agujas por intentar pinchar directamente sobre la tapa naranja. Una vez eliminada la tapa, se traspasa el líquido al vial, y sin sacar la aguja se agita para mezclar. Luego se saca para inyectar rápidamente todo el contenido en el paciente. En general se dice que se inyecta todo el contenido si la persona es adulta o un niño sobre los 25 kilos o la mitad si el niño pesa menos de 25 kilos. En este último caso, pasarse un poco de la mitad no hará mucha diferencia, lo importante es aplicarlo.

Después de administrarle la inyección, el paciente debe ser acostado de lado para evitar que se asfixie, en el caso de que se produzcan vómitos. Dependiendo del caso se puede o no acudir a un servicio de urgencia. Eso sí, yo les recomendaría que una vez que el glucagón ha sido administrado, contacten al doctor.

Dicen que la sensación posterior, cuando uno ya se ha recuperado, es muy poco agradable, pero creo que dadas las circunstancias y frente a la posibilidad de sufrir algo peor, no queda otra.

Una vez recuperado, lo más seguro es que el afectado quiera comer algo y sería bueno darle algo liviano, una gelatina por ejemplo.

Lo único que yo quiero es que mis kits de glucagón se sigan venciendo como desde hace 22 años.

Desechos cortopunzantes

Friday, December 5th, 2008

Mis desechos cortopunzantes

No pocas veces surge la duda de qué hacer con nuestros desechos cortopunzantes: jeringas, guías de cánulas de bomba de infusión de insulina y lancetas.

¿Cuántas habré ocupado en toda mi vida de diabético?

Me acuerdo que en la década de los 80, recién diagnosticado, las jeringas y sus agujas venían separadas. Era el propio paciente el que debía poner la aguja haciéndola entrar a presión en la jeringa… Y no pocas veces, al retirar la jeringa del sitio del pinchazo, quedaba la aguja dentro del cuerpo… Al principio no era nada de divertido, pero luego de un poco de práctica lo mejor era cuando uno lo hacia a propósito sólo para conseguir impresionar al testigo de turno.

…Y de ahí al recipiente de la basura había sólo unos pasos.

En Chile, en donde la basura domiciliaria es retirada por personas que pueden tener contacto con ella y considerando que el reciclaje informal expone cada vez a más gente a los riesgos que su manipulación implica, surgen las preguntas ¿qué hago, dónde las boto? Ahí es en donde tenemos que ser responsables y solidarios.

Como es dificl conseguir que una empresa de desechos hospitalarios pase por nuestra casa retirando lo que ya descartamos, lo que varios diabéticos viejos hacemos es poner todo dentro de una botella plástica desechable. En general, yo les rompo la aguja a las jeringas y doblo las lancetas para tratar de inutilizarlas por completo. Y finalmente, cuando se llena la botella, la sello lo más posible y la etiqueto para botarla a la basura…

A la espera de una solución mejor ¿a alguien se le ocurre otra cosa? ¿qué dicen las autoridades?

“Querida… invité a un diabético a cenar…”

Monday, November 17th, 2008

Galletas, yogurth y manzana

No pocas veces la esposa de un amigo escuchó esta frase para informarle que habría visitas en la noche… Y cuántos problema representaba esa invitación no sólo por inoportuna, claro ella ya tenía planes!, sino que además echaba a andar toda una serie de acciones para poder “atender” como corresponde al “cachito” del amigo diabético.

…Pero… ¿qué puede comer? ¿Le gusta el pescado? ¿Y el vino? ¿Los diabéticos no puden comer papas, no es cierto? Tampoco arroz… ¿Y el postre? ¿Es que sólo tengo duraznos en conserva con crema? ¿Y si compramos un helado light, bajo en grasas? Sabe que más… Invítelo a un restaurante mejor.

Cuántas veces hemos visto la cara de horror de nuestros anfitriones que se arman un gran lío al saber que tenemos diabetes… Y si le agregamos que somos Tipo 1… Mejor ni comentar las expresiones. Finalmente nos sentábamos a la mesa y lo que había era puras verduras cocidas… ¡cero hidratos de carbono! Y para no incomodar, vamos pidiendo pan entonces ;)

Y esta situación la podemos llevar a la fiesta de cumpleaños de los amiguitos, el asado del fin de semana, la comida de celebración de los 50 años de matrimonio de los papás, el almuerzo aniversario de la empresa, la convivencia del colegio… Invitaciones y eventos sociales de todo tipo.

No bien hemos salido del hospital o la clínica luego del debut, y al llegar a nuestro hogar nos encontramos de golpe con la cruda realidad: hace 22 años mi mamá se preguntaba qué diantres me podía dar de comer, si ya no podía comer azúcar, dulces, tortas, helados, bebidas azucaradas o chocolates según dijo el doctor entonces. Como si mi alimentación hubiese estado basada exclusivamente en esos productos.

Bueno. Recuerdo que tomamos debida nota de TODO lo que me dieron en la clínica, de sus raciones y combinaciones. Desde ese tiempo me quedó la costumbre de probar en algunos desayunos unas galletas de soda o agua, con mantequilla, un trocito de jamón y arriba una pequeña cucharadita de mermelada de frambuesas ligth… Para mi, una exquisitez.

Arroz con pollo a la plancha… Pure de papás con un guiso de carne… Fruta cocida de postre… Y así muchas otras cosas de que tan elaboradas visualmente parecían imposibles de replicar en casa. Pero era más simple que eso, era lo mismo de antes pero más medido: una pequeña ración de hidratos de carbono, proteinas y muchas verduras, ojalá verdes, porque tenían nada de hidratos de carbono. Así descubrimos que el puré de papas me funcionaba mejor con las papas no tan molidas. Y por un tema de absorción, era mejor que las pastas las comiera al dente, a la hora de almuerzo y dejara el arroz para la cena. Era cosa de probar no más y el horizonte se comenzó a abrir.

Poco a poco fuimos abasteciéndonos de algunos productos (no había muchos acá en Chile en 1986) especiales para diabéticos: yogurth, flanes, jaleas, mermeladas, galletas, gaseosas, chocolates… Pero eso no era “comida de verdad”. Y nos fuimos dando cuenta con el apoyo de algunas personas que lo único que había que hacer era simplemente conocer la cantidad de hidratos de carbono de lo que comía, pero siempre limitando la ingesta y respetando sagradamente los horarios, la insulinoterapia de entonces así lo obligaba.

Hace poco en Facebook, una acompañera de universidad publicó una foto de entonces en la que aparezco comiédome una manzana… Y les puedo asegurar que esa foto fue tomada a las 11 de la mañana o a las 4 de la tarde… que era la hora en que me tocaban las colaciones (por la acción de la insulina NPH). Y así me convertí, a mediados de 1986 y todo 1987 en el chico de las manzanas y los yogurths de piña, frutilla o frambuesas… y las galletas de soda, alimentos que por la facilidad para conocer su contenido de hidratos de carbono no podían faltar en la lonchera del diabético tipo 1 que se preciara de serlo. En mi mochila convivian permanentemente los cuadernos y libros con todo este “arsenal alimenticio” que podía servir para quedarme en una isla desierta llegado el caso.

Poco tardé en darme cuenta que si quería beber algo aceptable por mi nueva condición, y con lo que me gustaban las gasesosas, simplemente tenía que considerar llevar yo mismo mis provisiones cuando fuera de visita a algún lugar. Fiestas, cumpleaños, invitaciones familiares a almorzar eran la prueba de fuego. Una soberana lata les diré, pero así no más era… Y en algunos contados casos sigue siéndolo.

No se imaginan cómo sufrieron mi mamá y mi abuela que siempre me habían preparado queques que no bien salían del horno ya comenzaban a ser degustados aun calientes, por este servidor ;) Y es que no había caso con la fructosa (azúcar de la fruta) el único endulzante ademas de la sacarina, que era usado para cocinar… pero que tenía un resultado poco apetitoso cuando era sometido a preparaciones que requerían altas temperaturas.

Así que poco a poco fuimos conociendo lugares donde preparaban “cosas” especiales para diabéticos. Pero eran… y siguen siendo más costosas que las “normales”.

Y los viajes. En el primero que hice en avión ya como Tipo 1 se me ocurrió pedir el menú para diabéticos: casi me dio una hipoglicemia severa pues era para tipo 2: verduras, verduras y más verduras. Nunca más pedí ese menú, ahora pido normal y ahí voy separando que como y que no.

Para algunos amigos, los menos eso sí, todavía sigue siendo una complicación invitarme… Los más, afortunadamente y gracias al “trabajo” de educación que he venido haciendo con ellos, tienen claro que a mi me basta una bebida light (no bebo alcohol ni fumo) y estamos ok. El resto, como de todo. Los hidratos de carbono de acción rápida para las posibles emergencias los llevo conmigo siempre.

Hoy, con tratamientos bastante menos restrictivos, el tema es más fácil. Pero requiere disciplina y un buen conocimento del conteo de carbohidratos.

Dependiendo en el ambiente en que nos movamos, unos podemos estar expuestos a situaciones como eventos donde los cócteles se suceden día por medio… O las celebraciones o “colaciones compartidas” en el colegio con los niños más pequeños… Ahí es justamente donde tenemos que lucirnos dando muestras de nuestro conocimiento, midiendo antes, a lo mejor durante, y por supuesto después, para sacar conclusiones y volver a aplicar lo que nos resultó y corregir los errores…

Y por último, siempre existirán las manzanas de 15 h de c cada una… Lo mismo que las galletas de soda (3,5 h de c cada una) y los yogurths de 10 ;)